martes, 11 de noviembre de 2014

X equipos R5: Villa de Blanca 3,5 - TM 0,5

Ssssh... ¡Tranquilidad en el frente y que no se me ponga nerviosa la tropa! Que no pasa náaa... que casi nos meten un set en blanco estos de Blanca (así, con rima y todo) pero todo entraba dentro de lo previsto como posible. Además, como las penas con pan son menos, dado que el Sr. Presidente local y su vástago nos invitaron a cafelitos, cervecitas y demás, pues nos vinimos de vuelta casi más contentos que otras veces en que vamos con la victoria bajo el jubón.

Y es que hay que reconocer que la diferencia de equipos no presagiaba que el resultado pudiera ser mucho mejor de lo que fue. Como recordó alguien en el camino de vuelta, el cuarto jugador local le sacaba cien puntos al primero visitante, con eso queda todo dicho.
 
Porque el equipo blanqueño no se limita sólo a tener un genio de primer espada (ojo que sólo opinamos sobre el juego), sino que tiene un fondo de armario que está más que bien armado para esta segunda división, y posiblemente también lo estaría en primera. Si encima se te plantan con toda la artillería, la cosa se pone tizná: Plaskett, Joaquín Gómez, Hostalet y Sergio Molina, éste último el único que no es un teórico titular pero que lleva un envidiable cinco de cinco en el campeonato.
 
Por nuestra parte, jugamos con los tres primeros tableros (Benito, Juan Pablo y Sofiane) más la incorporación de Oli, con la que ya completamos la participación de todos los miembros del equipo.
 
Entrando a las partidas, la primera en terminar fue la del tablero dos (Juan Pablo Soria-Joaquín Gómez, 0-1). "Asco de partida" y "terrible" son los mejores calificativos que nuestro jugador ha podido encontrar para ella, un tanto exagerados. Pero la verdad es que la apertura no fue bien llevada por el blanco, que quedó en posición netamente inferior y a remolque hasta la jugada veintipico en la que hubo que rendir toda vez que el enroque de Juan Pablo hacía más agua que un camarote del Titanic. No hemos podido descifrar la planilla, así que hasta aquí llegamos. No consigue estrenar nuestro jugador su casillero de victorias, aunque esperamos cambie su suerte en lo que queda, falta nos hará.
 
Unos segundos después (literalmente) Benito paraba el reloj en el primer tablero (Harold J. Plaskett-Benito Rioja, 1-0), que se jugó porque había que hacerlo. Alguno decía que podría ser una bonita experiencia y tal. Bueno, cuestión de opiniones. La verdad es que la partida se quedó en una miniatura donde el maestro no tuvo que calentarse demasiado la cabeza, aunque según sus compañeros había pensado más que en ninguna otra de lo que va de campeonato. El jugador blanco empezó por dejar a Benito con un peón central aislado como claro objetivo de ataque; bueno, hasta aquí ahí va la cosa. Pero debido a una jugada de caballo con la idea de sacar el alfil de casillas blancas y terminar el desarrollo, la dama negra quedó casi encerrada en ese ala, lo cual fue aprovechado por el blanco para ganar tiempos a base de amenazas, hasta conseguir una posible ganancia de calidad con un pinchito a dama y torre negras. Pero el maestro no tenía hambre, o prisa, y prefirió meter una intermedia para obligar a un cambio adicional de piezas. Pocas jugadas después y tras ir intentando defenderlo todo, Benito se dejó su caballo en b6 sin escapatoria, y optó por no seguir una lucha inútil. Dos a cero y la derrota prácticamente asegurada, vista la posición del tablero cuatro.
 
Plaskett-Benito: se comió en d6 y el blanco recapturó con caballo, lógicamente.
Tras ello, la jaca de b6 exhaló un último suspiro y fin de partida.

En el cuarto tablero, Oli tampoco tuvo posibilidades ante un seguro Sergio Molina. Ya en plena apertura nuestro compañero tuvo un descuido en el que perdió un peón, que llevó al negro a jugar una posición muy cómoda con superioridad en el control del centro. Tras un cambio de piezas Sergio consiguió la ganancia de un nuevo peón, y así se fue repitiendo la historia hasta llegar a un final donde, obligando a Oli a cambiar damas, quedaron ambos bandos igualados a una torre... pero con siete peones negros frente a tres blancos. Ante la perspectiva de perder un nuevo infante o tener que cambiar torres y los rumores de cañas gratis en el local de al lado, el blanco optó por una prudente retirada.
 
José Luis-Sergio: Axc3 gana un nuevo peón, al que siguieron más, y más...
Ya pasada la invitación y un par de amistosas que se echó Benito por allí con la peña local, aún seguía en juego la partida del tercer tablero (Pedro E. Hostalet-Hassab Sofiane, tablas) con mucho la mejor de la tarde y donde nuestro compañero le echó bemoles para salvar el rosco nada menos que ante una leyenda viva de nuestro ajedrez como es D. Pedro. Aunque la versión de la partida que nos han pasado sospechamos que no es exactamente la real (algunas piezas que vuelan y que el otro ignora comérselas...) más o menos se reconstruye así: apertura teórica donde llegado el momento Sofiane cede un peón a cambio de dejar dos de los blancos doblados y aislados en la columna "c". Nuestro compañero no tuvo prisa en recuperar material, más bien ambos bandos se dedicaron a centralizar sus piezas hasta llegar a la posición del diagrama, donde c4 desató los acontecimientos en forma de cambios, de los cuales el negro quedó con caballo de ventaja... pero que pronto tuvo que ser sacrificado ante el avance imparable del peón "c" blanco a dama. Se llegó así a un final con torre por bando y peón de ventaja negro, donde tras cambiarse sendos infantes aislados en el flanco de dama, quedaron los cuatro negros de las columnas e-h e idéntica formación blanca, pero a falta del "f". Poco a poco fueron cayendo todos ellos hasta quedar vivo únicamente el peón negro de "g" y las respectivas torres. El peón fue avanzando, pero se llegó a una posición de tablas sin forma de coronarlo, acordándose el reparto de puntos, y todos contentos.


Hostalet-Sofiane: tras c4, Cxe3 puso interesante la cosa
Tras Tb1 el negro "regala" el alfil a cambio de dejar libre su peón "c"

En resumen, que nos han devuelto el resultado que la semana anterior conseguimos endosarle al Marme y nos han bajado de las alturas clasificatorias, aunque los más optimistas aún confían en enlazar un par de victorias en estas últimas rondas y esperar a ver qué pasa. La primera desde luego no será fácil, pues nos toca recibir al Casa del Ajedrez (XD, otro maestro en la mesa uno, qué ilu), equipo que además vendrá escocido tras el último rosco que se ha llevado por alineación indebida, que no sabe uno cómo pueden pasar estas cosas.

Como adenda, y dados los comentarios varios incluidos en la entrada previa a ésta con respecto a la web del Mar Menor, decir que desde este blog también echaremos de menos las crónicas en dicha página, con las que cada uno podría comulgar o gustarle más o menos, pero a las que hay que reconocer un trabajo y dedicación que no se lo salta un galgo, y sobre todo, una gran afición al ajedrez. Y ello sin conocer (ni pretenderlo) qué ha pasado exactamente, que seguro no habrá sido como para llegar a mayores. Que aquí estamos por diversión, carajo, si para cuatro que somos vamos a andar peleados, así nos irá.

En fin, este sábado la ronda seis. Ojalá que para la próxima entrada contemos que vamos a Jumilla a por los diez puntos.

5 comentarios:

  1. Mas de una vez he escuchado "Mi estreno no ha sido como esperaba", pero yo no puedo decir eso, mi derrota estaba dentro de los planes, es de lo poco positivo que puedo sacar. Aunque tambien tengo que decir que no me fui con mal sabor de boca.
    Por cierto, esta semana me pasare para comprar cuadernillos Rubio para que vayan rellenando la planilla algo mejor, jaja.

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    1. Jeje. .. bien le vendrían a alguno esos cuadernillos, pardiez...

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  2. "Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos"

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  3. el maestro Yoda periquito soy14/11/14 14:09

    Aventuras grandes de pequeño viví con los cuadernos Rubio . Mis primeros números con ellos aprendí...

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  4. Juan Pablo15/11/14 23:50

    Grande el Presidente del Club Villa de Blanca. Nos trataron como a reyes, Gracias

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